A este tejido de mujeres que queremos sentirnos vivas, encendidas y acompañadas.
Creo profundamente en la fuerza de la comunidad, en los pequeños rituales que nos sostienen y en los espacios donde podemos volver a escucharnos con más honestidad.
A veces la vida nos desafía.
Nos pide detenernos, reorganizarnos, atravesar pérdidas, cambios o desafíos importantes.
Y otras veces simplemente necesitamos un espacio para respirar, nutrirnos y recordar lo que nos hace bien.
La magia vive en lo simple y cercano, cuando nos damos tiempo para habitarlo.
Este espacio es una invitación a construir una vida más presente, más propia y más deliciosa.
Me alegra que estés acá.
“Los espacios con Marie me dan una calma instantánea. Me recuerdan lo importante de parar, escucharme y volver a mi cuerpo. Su acompañamiento se siente profundamente sanador.”
“Aprendí que volver al eje siempre es lo mejor que puedo hacer. Que todo pasa. Y que sentir, incluso lo que duele, también es parte del camino.”
“Cada encuentro me deja algo profundo. Me ayuda a volver a mí, a mirarme con más amor y a entender mejor mi historia. Siempre termino más liviana.”
“Fui aprendiendo a darle lugar a mis emociones, a perderle el miedo a sentir, a abrirme a todo lo que me habita. A entender que la vulnerabilidad también es fuerza.”
“Los espacios con Marie son un camino profundo de autoconocimiento, donde podés reconocer, soltar y crecer. Cada encuentro abre algo nuevo y la vida empieza a sentirse más propia, más posible.”
“Llegué por un tema puntual… y terminó apareciendo algo completamente distinto. Fue un viaje profundo y revelador. Me sentí muy cuidada, muy acompañada, y me llevé alivio. Una sensación de apertura y de que hay nuevas formas posibles.”
Siempre fui una exploradora.
Amante de las experiencias intensas
que despiertan los sentidos
y ensanchan el alma.
Viví en la naturaleza, viajé por el mundo,
parí a mis tres hijos en casa
y durante años seguí el llamado
de lo que me hacía sentir libre.
Y eso me enseñó muchísimo.
Pero con el tiempo entendí algo más:
Que no todo florece solo con deseo.
Que también hace falta sostener, profundizar y quedarse.
Aprender a atravesar los momentos en los que no hay ganas,
porque las ganas cambian…
pero el deseo profundo sabe hacia dónde quiere ir.
Escuchar esa parte más adulta y consciente
que puede elegir lo importante, aun cuando cuesta.
Porque sabe que la libertad también se construye.
Hoy, compartir esas llaves
es parte de mi camino.
¿Estás atravesando una separación, un duelo, una crisis, un despertar o simplemente sentís que una etapa de tu vida llegó a su fin?
Hay momentos en los que la piel que nos trajo hasta acá ya no alcanza para contener a la mujer que estamos llamadas a ser.
Nueva Piel es un recorrido de 4 meses para acompañar procesos de transformación profunda.
Un espacio para escucharte y dejarte escuchar, liberar emociones y tensiones que te mantienen atrapada, recuperar tu fuerza vital y animarte a dar los pasos que tu vida te está pidiendo.
Porque cambiar de capítulo no sucede de un día para otro.
Necesita tiempo, presencia, sostén y tribu.
El programa incluye:
• 4 sesiones individuales
• 8 encuentros grupales
• Audios y meditaciones para acompañar el proceso
• Material de lectura y prácticas de integración
• Retiro presencial optativo al finalizar el recorrido
Comenzamos en agosto.
Si sentís el llamado, escribime y conversemos.